Afiche

Sin título. Roy Keitel

«Un desconocido perfecto» de Leonardo Caparrós se lanzará a mediados de octubre de 2010


El 13 de octubre se presentó en La Posada del Mirador Un desconocido perfecto, primera novela de Leonardo Caparrós (Lima, 1972). Este nuevo título del sello editorial Punto de Narrativa, dirigido por Aldo Ocaña y José Donayre, tiene como portada una conmovedora pintura del artista plástico Roy Keitel, reproducida por el lente de la fotógrafa Lorena Noblecilla.

En un aparente tiempo real —interrumpido por puntos de vista ajenos a la perspectiva del protagonista—, Javier Gamarra tratará de liberarse del recuerdo más perturbador de su pasado. Pero Un desconocido perfecto implica mucho más que la historia sentimental y fragmentada de un marginal atrapado en un punto de quiebre que lo lleva de un plano a otro para tramontar su propia naturaleza. Es fundamentalmente una novela que indaga en los pliegues de la realidad para mostrar una verdad esquiva, manifestación generalmente nefasta que lacera a los involucrados apenas la mirada de uno u otro se posa en alguna de las angulosidades de una cordura evanescente. Con este libro maduro, sobrio y de muy buen ritmo, Leonardo Caparrós asienta su voz de narrador seguro de sí mismo y, sobre todo, opta por contar y encantar con un claro sentido de la intriga novelística. Así, supera la tentación del registro pedestre y poco imaginativo que suele caracterizar al realismo con mayor éxito comercial.

De acuerdo con el escritor Renato Cisneros, Leonardo Caparrós ha escrito con gran pulso esta novela inquietante. «Un desconocido perfecto —además de una historia sobre la ansiosa búsqueda de la libertad mental— es una estupenda carta de presentación del autor, de cuya lectura no se sale ileso pero sí reconfortado.»

Asimismo, el periodista Carlos Fonseca refiere que Un desconocido perfecto es un relato corroído por fantasías propias de un lunático. «Sumergirse en el mundo de Javier, el protagonista, es adentrarse en una alucinada mente atiborrada de “quizás”. La novela de Caparrós nos induce a contemplar el obsesivo y pusilánime mundo de este personaje en aquella Lima de la década de 1990.»

Leonardo Caparrós es abogado y magíster en Ciencias Políticas por la Pontificia Universidad Católica del Perú, dedicado a temas vinculados a la seguridad ciudadana, reforma policial, defensa y tráfico de estupefacientes. Ha llevado talleres de narrativa con Alonso Cueto, Ronaldo Meléndez, Edmundo Paz Soldán y Jorge Valenzuela, entre otros, así como talleres de dramaturgia con Alonso Alegría.

Según Santiago Roncagliolo, Leonardo Caparrós conoce a las personas de las que escribe, «es un autor atento a la vida que lo rodea».

Firma de autógrafos.


El autor con el dueño de La Posada del Mirador.


El público atento al inicio de la presentación.


Las presentaciones de rigor.


Renato Cisneros dialoga con el autor. Una presentación inolvidable.



Se presta el español (para novelar)


LITERATURA. MARÍA ALZIRA BRUM LEMOS, ESCRITORA BRASILEÑA

Se presta el español (para novelar)

Souvenir. Suvenir. Recuerdo. Una novela puede ser el mejor recuerdo de un viaje y un viaje siempre será un mestizaje. Lo decimos parafraseando a Ivan Templiakov, quien escribió: “En todo origen hay un mestizaje”.

Pero volvamos. Las 87 páginas de Novela Suvenir (Lima, Punto de Narrativa, 2010), son para María Alzira Brum Lemos su mejor repaso de un viaje irrepetible: la estadía de 40 días en la ciudad de Veracruz, gracias al Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica en México 2009. Durante todo ese tiempo, la escritora brasileña se dedicó a redactar este trabajo literario, el cual tiene por eje, justamente, su propio proceso de creación.

Novela Suvenir se inicia con la propuesta, a los organizadores del programa, del proyecto y termina con la presentación de la obra en sí, en Veracruz, por la Editora Santa Muerte Cartonera, donde cada lector se llevaba un libro con una portada distinta, recreada por ellos mismos.

A la par, Novela Suvenir es un ejercicio arriesgado e imaginativo sutil e interesante: recrea, por ejemplo, a la mexicana Veracruz, como una suerte de gran crónica de viaje fraguada y ficcional, que toma elementos reales (datos geográficos, históricos, topográficos y fotografías), para fusionarlos con citas de escritores (brasileños) y referencias científicas.

Sobre el Perú literario

Con María Alzira Brum Lemos nos tomamos un mate en Miraflores. Es su tercera visita a Lima, una ciudad “muy interesante”, comenta: “aunque no sabemos qué leen y si es bueno o no, hay en Lima una pasión por la lectura. Es el único lugar (de Latinoamérica) donde se piratean los libros y donde a la Feria del Libro también va gente de clases populares”.

La narradora y traductora piensa que Brasil, su país-continente, si bien “hay muchísima producción, muchos estilos (literarios)”, todavía se ve como un único país y no le ha pasado como Hispanoamérica, “que son varios países y donde hay una diversidad mayor”.

Cuenta que en Brasil se conoce muy poco del Perú literario. De narradores, están presentes en las librerías Vargas Llosa, Alonso Cueto, Alfredo Bryce y Daniel Alarcón; mientras la poesía peruana, gracias a las redes de amigos, circula bastante, pero en pequeños círculos.

Brum, en cambio, conoce bastante de lo que se produce aquí y desearía traducir e incluir en esa lista a muchos autores peruanos ya consolidados como nuevas plumas. Colocaría en cabeza de lista a Carlos Calderón Fajardo y Enrique Prochazka. Sería bueno verlos publicados en el vecino de América del Sur, opina, porque en el Perú “hay bastante creatividad que necesita conocerse afuera más”.

Entre dos lenguas

Novela suvenir es la primera novela que María Alzira Brum escribe en castellano, aunque ya había trabajado algunos cuentos. “Escribir en otra lengua un trabajo ficcional es un gran desafío, muy interesante y positivo, porque tienes que replantearte mucho y dejas de repetirte, incluso. Estás obligado a crear en otro idioma, a encontrar soluciones para imágenes, es distinto. Explica que es una falacia pensar que es fácil que un narrador brasileño pueda escribir en español o viceversa, pues sucede que tenemos frases muy parecidas, pero no necesariamente significan lo mismo. “Para escribir ficción en otro idioma, hay que conocer muy profundamente”.

Datos

● En Lima, Novela suvenir fue presentada por su autora en la FIL de Lima junto a los escritores Alexis Iparraguirre, Julia Wong y José Donayre.

● Brum ha publicado en el Perú también su anterior aventura verbal, la novela, La Orden Secreta de los Ornitorrincos (2009).

● Su nuevo trabajo inaugura el sello peruano de literatura Punto de Narrativa.

● La narradora ha traducido al portugués obra del narrador peruano-mexicano Mario Bellatín.


Publicado en El Peruano el 16 de agosto de 2010

El canon de Maria Alzira Brum Lemos, escritora brasileña autora de «Novela suvenir» (Punto de Narrativa, 2010).

La Peregrinación

Fernão Mendes Pinto

Narra los accidentados viajes del autor por el Oriente en el siglo XVI. Una historia tan fantástica que generó un dicho jocoso con su nombre: «Fernão Mendes Minto» o incluso «Fernão, mentes? Minto!»


Los Sertones

Euclides da Cunha

Un texto sociológico o antropológico o aún de psicología social, es asimismo una novela y un relato complejo de lo «visto, vivido, experimentado». Le encantó a Borges.


La metamorfosis

Franz Kafka

Die Verwandlung, su título original en alemán significa, principalmente «cambio», «transformación», «conversión», «reducción», «mutación».


Trilce

Cesar Vallejo

Radical y desgarradora creación de un lenguaje poético y a la vez un pensamiento. Obra inspiradora por su originalidad y grandeza.


Ficciones

Jorge Luís Borges

Colección de cuentos entre los cuales están «El jardín de senderos que se bifurcan»; «Pierre Menard, autor del Quijote», «Funes el memorioso, metáfora sobre el insomnio» y «El Sur». Casi la cifra de Borges.


La vida: modo de usar

George Perec

Calvino la llamó «hipernovela». Un texto largo construido con muchas historias que se cruzan. Todo un acontecimiento en la historia de la novela.


Si un viajero en una noche de invierno

Ítalo Calvino

El Lector se vuelve el principal personaje de la obra y va pelando la realidad por capas, diseñando y descrubiendo conexiones insospechadas y verdades soterradas bajo las apariencias.


Música para camaleones

Truman Capote

Radicalización del llamado periodismo literario. El mismo autor, una vieja dama caribeña tocando piano para los camaleones, un beatnik compañero de Charles Mason, un serial killer y Marilyn Monroe son algunos de los protagonistas de estos entrañables relatos.


Rashomon y otros cuentos

Ryunosuke Akutagawa

En estos cuentos, los cierres dados por el autor son apenas parciales y requieren de una decisión de quien lee para atribuirles un sentido. El grado más alto de la obra sólo se revela por medio de la intervención activa del lector.


Contra el método

Paul Fayarabend

Texto de un filósofo de la ciencia que se dedicó entre otras cosas al teatro y a la astronomía. Propone que no deben de haber reglas rígidas para la ciencia. Plantea el anarquismo teórico, que implica que la filosofía no permite descubrir un método de diferenciación entre productos de la ciencia y entidades no científicas como los mitos.


Publicado en «El Dominical» de El Comercio el 8 de agosto de 2010

Presentación de «Novela suvenir» en la 15a FIL de Lima

En la imagen: Alexis Iparraguirre (comentarista), José Donayre (editor del sello Punto de Narrativa), Maria Alzira Brum (autora) y Julia Wong (comentarista). Fotografía de Pedro Villa.

Comentario de Alexis Iparraguirre sobre «Novela suvenir»

Cuando cerramos el siglo XX, si alguna carencia experimentaba el arte literario en nuestros países era la de propuestas originales y auténticas. Solo, mucho tiempo después, pudimos constatar, cuando entendimos que el arte no se mide por la proliferación de libros o de autores, que la literatura andaba a la deriva: comprobamos, en la producción de esos años, que difícilmente se concebía a la literatura como un mundo nuevo que galvanizar, que ya pocos se lanzaban a ejecutar esa magia. El arte literario como invención, como psicopompo, estaba paralizado, quizá porque teníamos suficiente con el mundo inhóspito cotidiano. Pero en estos años hemos asistido al regreso de algunos inventores que narran. Cuando se leen los libros de Maria Alzira Brum nada impide disfrutar del brillo de la invención o de su magia.

En La Orden Secreta de los Ornitorrincos, Brum nos ofreció el sugerente invento de un hombre sin naturaleza humana. Sus protagonistas adquirían perfil propio en el movimiento de sus rasgos intercambiables y las identidades discontinuas no eran la alerta para el miedo o el asombro, sino una prueba tangible de la creatividad como condición humana. En Novela suvenir, Maria Alzira precisa el procedimiento creativo humano en la situación del artista. Concibe, con Italo Calvino, con su admirado Cortázar, que la literatura es el arte de las permutaciones, de las transformaciones que encuentran en el rizoma su mejor metáfora. Cito a Maria Alzira:

«El rizoma es un modelo propuesto por Gilles Deleuze según el cual una afirmación que incide sobre cualquier elemento de una estructura puede también incidir sobre otros elementos de esta, no importando su posición recíproca. Dicho modelo propone la inexistencia del centro y puede ser definido como un proceso para problematizar lógicas y explorar sus posibilidades. Estas características lo hacen interesante para el diseño de conexiones».

No se piense por esta cita que Novela suvenir es un engañoso artefacto científico y no una ficción sobre cómo hacer literatura: una artista la va haciendo página a página mientras uno se deja seducir por el país mágico que ella inventa. Esta cita de un discurso pretendidamente científico es, más bien, una de las conexiones de la que habla la cita misma, un punto en la proliferación creativa en que la novela encuentra, para asombro del lector, la enunciación de su propio principio expansivo en uno de los tantos episodios de la ficción en marcha. «Recuerdo que comencé a escribir a causa de Julio Cortázar», dice Maria Alzira en alguna parte de la novela. Novela suvenir rinde altos cumplidos a Rayuela imitando su vocación por insertar creativamente sus propias máximas artísticas como insumo y provocación para el lector.

Tal inserción es de importancia central en Novela suvenir porque ella se presenta como el resultado de un proyecto artístico que ocupó a la narradora dos meses de estadía en Veracruz, México, como beneficiaria de una beca de residencia. El texto es, en el ámbito de la ficción, la memoria de su estadía, de su inserción en un proyecto concreto de ficcionar, y en el ámbito de la realidad, el proyecto resultante. Pero, como ha señalado Maria Alzira en más de una ocasión, si se siguen las consecuencias de pensar que un acto genera su proyección en cualquier otro, se trata más bien de dos situaciones en distintas partes del rizoma que contiene a la mente humana.

Novela suvenir es, entonces, una declaración sobre la novela y la memoria, y la memoria en esta como una ficción, o la ficción como memoria. Que estos estatutos son intercambiables, como resulta una prenda de lencería o una marca de cosmético, temas que son caros a la capacidad proliferante de la novela —o lo trascendente por lo intrascendente, y viceversa— lo muestra el continuo cambio de discurso para referir el sitio de la estadía. En la primera página, Veracruz se explica desde el registro prestigioso de una enciclopedia francesa del siglo dieciocho: impera la precisión y la elegancia del antiguo léxico geográfico. No obstante, el rizoma crece como una planta de alquimista. El registro del mito reemplaza al de la ciencia: la tierra originalmente fue de los Que Nunca; luego llegaron los Invasores. Quedaron remanentes de Los Que Nunca, pero también nacieron de ellos los Buitrones, fetichistas, los Limaches, filólogos, los Godbas, artistas y políticos. La etnografía veracruzana es una crónica contemporánea de esa convivencia entre pueblos con prácticas dispares, pero, al menos, todos ellos unánimes al aceptar que sobre sus cabezas, en la alta noche, brilla la fantasiosa Constelación del Colibrí. También rinden culto al te alucinógeno y a los Niños Santos. Y becan artistas para que desarrollen proyectos que se exponen en una gran celebración.

Conforme el rizoma se despliega, en sus intercambios y discontinuidades, la historia de Veracruz como zona de residencia artística admite disquisiciones que se adentran en una tradición histórica y mítica o se alejan de ella hacia la cotidianidad contemporánea, aumentando las posibilidades de intercambio entre ambos orbes, uno trascendente y otro trivial, a fin de cuentas indistintos en el arte. Así, la historia de la Veracruz mágica de Alzira es también la historia de Latinoamérica. Como en nuestros pueblos, existe una crónica de los Invasores y una tradición oral de los vencidos, Los que Nunca. Pero la discordia entre ellos no la siembra la riqueza material de los naturales sino la disputa por la creatividad nativa, soberbia en ricas telas: lo horroroso de la violencia y su contraparte en la vanidad del fetiche. Del mismo modo, la crónica del consumismo en el Veracruz actual, adicto al escaparate y a la moda, permite el acceso a la crítica del capitalismo, pero simultáneamente al poder transformador y liberador de la cosmética. De este modo, lo trivial conduce a lo trascendente, lo profundo a lo superficial, lo bello a lo feo y viceversa.

No obstante, debe descartarse que la novela trate de la oscilación entre absolutos. Más bien se funda en el placentero salto entre distintos registros textuales que ofrecen en escorzo la imagen de un artista graciosamente fragmentado entre ellos en su natural ambición de moverse de uno a otro punto de una sucesión inacabable en busca de más y mejor creatividad, de una visión más interesante para mirar el mundo de las fantasías y de los hombres, uno y el mismo. Quizás el punto más alto de esta práctica se corresponde a las páginas finales del libro, en las que en la misma página el registro de una enciclopedia se transforma en el de un oscuro drama, o el contenido de un aviso publicitario se transforma en el discurso agonizante de una morena, un pez anguiliforme, que los artistas residentes han visto agonizar en unos de sus paseos sin tiempo. Para Maria Alzira, el rizoma es un aleph y también un viaje continuo a la Veracruz de los sueños.

Conviene aclarar que Maria Alzira Brum titula a esta declaración de principios estéticos Novela suvenir de modo bastante coherente. Un suvenir es un objeto baladí que los comerciantes explotan porque es obvio para el recuerdo de quien viajó. Pero el fetiche teñido de las transformaciones del alma encuentra correspondencias y reciprocidades con la humanidad total del antiguo viajero, con sus pasiones, sus misterios y sus luces y afectos. Gesto completo de un arte coherente y continuo con su sugerente visión de la condición humana, Maria Alzira Brum es una de las más diestras ejecutoras en esa magia de postular mundos que extrañaba el arte literario finisecular. Maria Alzira nos enseña que los fiat lux son más frecuentes de lo que pensamos; muestra que los límites se traspasan con la facilidad de un movimiento; que, postulada una visión del hombre, se puede encontrar un arte original y quizás, también, el futuro esconda una moral nueva. A modo de síntesis, cito a Italo Calvino: «Cada ciudad adopta la forma del gran desierto al que se opone». La Veracruz de Novela suvenir adopta la forma de un destello vivo frente a los ojos del artista sediento de imaginación nueva y mayor.

Felicidades.

Comentario de Julia Wong sobre «Novela suvenir»

Comentar un texto no es bueno. Ustedes deberían comprar el libro. Creo que las editoriales nos invitan como un acto de resistencia a la apatía, asegurándose que el público se encuentre convencido de lo que va a comprar.

Este es un tiempo insólito para la creación literaria, tiempo de flujos y extrañas solidaridades. El Zeitgeist promueve captar la energía del movimiento para la creatividad. Casi al azar los autores se mueven por diferentes partes del mundo, escriben obras imprevistas o son convocados por órdenes secretas para intervenir en el proceso de un libro hasta llegar a las entrañas del lector y difuminarlo en conocimiento puro. Así que aprovechen esta oportunidad. No se repetirá. Les garantizo que saldrán guapísimos después de comprar Novela suvenir.

Después de la grata impresión por ser elegida para comentar la segunda edición, versión peruana, texto de Maria Alzira Brum natural de Sao Paulo, Brasil. Editada por Punto de Narrativa, a cargo de Aldo Ocaña y Pepe Donayre, me vino un ataque de nervios de los que les vienen a las enamoradas, o personas que se han ganado un viaje a Madagascar con todo pagado.

Es un placer estar aquí esta noche y no es floro, como decimos en Lima, sino una exquisitez comentar y compartir con Maria Alzira a quien tuve la suerte de conocer hace poco. Desde ese encuentro se han venido despertando canales dormidos de mi cuerpo objeto que venía regodeándose de ser madre de una niña casi santa y a la que había atribuido el error de encontrar la felicidad. A Maria Alzira le faltaba agregar que la maternidad infeliz es otra motivación para los escritores de Cantina.

El libro de Maria Alzira me despertó de un letargo, no sé si proveniente del doping general de la velocidad globalizada por el recargo de información o consumo exagerado de sobreproducción creativa.

Un tanto agotada de ser vagabunda a la caza de souvenirs como único paliativo al final de cada experiencia de viaje, pase a tomar una siesta de casi tres años entre los aires pasionales de la capital argentina y las arenas de Chepén.

Con este libro souvenir despierto.

He dividido mi comentario en tres partes para hacer más amena mi diatriba y la interpretación del texto como texto, además de darme el lujo de compartir mi opinión sobre Maria Alzira como escritora en el cosmos de la literatura actual, donde como la autora misma describe, lo hace… «en la línea de exploración ficcional de lo biográfico, lo histórico y lo social bajo lenguajes y códi­gos contemporáneos, como el fragmento y el hipertexto, en la frontera entre las áreas de conocimiento, las culturas, las artes, los idiomas y los géneros literarios.

La última parte la usaré para contar mi experiencia como lectora de Novela suvenir y las experiencias espejo que el relato me provocó, cometiendo el incalculable efecto salvador de ciertos aspectos de la realidad mejicana y destronando a los souvenirs estrafalarios que traje hace algunos años de ésas tierras.

Por toda esta novedosa experiencia desde el día en que recibí el mail de Pepe, hasta veintitantos días después donde se ha suscitado todo un proceso regenerador con novela bajo el brazo, sobre la cabeza, en la mesa de noche, en el baño y en la playa… ahora puedo presentarla con orgullo ante ustedes, por los dos idiomas combinatorios que son el símbolo expresivo que nos comunica, por el mestizaje histórico, cósmico, geográfico, simbólico que es la base creativa del continente americano y por la belleza de una visión llena de soltura y humor logrando que las experiencias más terribles puedan volverse un hermoso souvenir transportable y digno de ser compartido .

1. Un texto escrito en idioma extranjero

El primer gran wow para este libro, este wow es una expresión globalizada y multiculti digna de las vanguardias políglotas cosmopolitas… es que está escrito en un idioma que no es la lengua materna de la creadora, igual que Siu Kam Wen cuando escribió El tramo final o mis primeros poemas en alemán que terminaron en las manos de algún buen ladrón.

Ese wow no viene por el grado de dificultad de crear en otro idioma. Los que hemos vivido en lenguas extranjeras y hemos aprendido a comunicarnos en ellas mejor que en nuestra propia lengua incluso a sobre pasar limitaciones prácticas que la nuestra nos impedía, sabemos que no se trata de algo cerebralmente difícil, se trata de una intención de crossing de ir hacia el otro con todo el corazón, en un acto desesperado por entender y ser entendido. Allí está el wow, en que Maria Alzira demuestra con este libro que su cross hacia el español desde el portugués, lenguas parecidas en el alfabeto y en la raíz latina romana de ambas, pero tan diferentes como las canciones de Maná frente los Fados de Amalia Rodrigues, ha sido un éxito.

Maria Alzira dice que escribió el texto por encargo y por dinero, creo que más allá de eso hay en Maria Alzira una intención de demostrar excelencia en una lengua vecina a veces amiga, a veces traicionera que facilita la comprensión de un nuevo entorno que ella necesita conquistar mentalmente para poder actuar, no como turista que compra souvenirs sino como propia de la zona.

Este texto en español desde su formulación es una apropiación paulatina del lenguaje mejicano simbólico traducido a una experiencia multimedia personal, necesaria para comprender algún Veracruz y así también hacer de ése Veracruz un segmento de historia que le toca vivir a Maria Alzira mientras vive una experiencia creativa en la Residencia Artística .Considerando que el primer nombre que tuvo el Brasil cuando Pedro Alvares Cabral, llegara a ésas costas en mil quinientos, fue precisamente Vera Cruz, no queda duda que Maria Alzira es La Escogida.

A medida que avanzaba en la lectura del texto sentía que iba teniendo un objeto colorido en las manos. La edición mejicana es muy Kitsch, como muchas cosas pop mix de la posmodernidad sudamericana, donde se mezclan raíces hispanas más expresiones propias de la sangre y el sudor indígena más influencia yankee, más globalización (made in China, virus rusos y vacaciones en Australia).

Desde la numeración de las páginas, los dibujos escogidos el mapa (vale agregar que el recurso del Mapa, como lo hiciera Onetti o Goytisolo es una intención samaritana de ayudar al lector con una diagramación tridimensional de la ficción ) mostrando un colibrí que no es otro que el colibrí del calendario nazca peruano y sobre cuya majestuosidad dice Brasilia, ella cosificó Veracruz en Novela suvenir casi como una mamushka con cara de Pelé y hecha en China de donde iban saliendo sorpresivos objetos similares en su sofisticación geográfica y creativa.

La edición peruana es menos souvenir y más texto sagrado. Punto de Narrativa se ha encargado de hacer un libro más sobrio y clásico del primer bosquejo. Le llamo sagrado porque la atención va al metalenguaje del texto más que a las iluminaciones de las imágenes y los adornos externos.

Creo que en Novela suvenir Maria Alzira descubre como Méjico ha hecho una teocracia de las mujeres jóvenes a las que ensalza de la manera más extrema para continuar la tradición y el refuerzo de su cultura que sin esta creación de divinidades, desaparecerían especialmente teniendo un vecino tan iconoclasta como son los Estados Unidos.

De todas maneras, el texto trata de ser un arrebato bastante irreverente contra estas costumbres arraigadas, el kitsch social y la develación de un marketing subrepticio para el continuismo del poder por grupos que se vinieron estableciendo desde la conformación de las culturas originarias de América. No pude evitar comparar a los buitrones, los que nunca, gobdas y limaches, con los cacicazgos, grupos, clanes, asentamientos similares a las culturas pre incaicas. Asociar el poder a la fuerza animal, es parte de las religiones animistas pre cristianas, que permiten mantener un ecosistema natural con el entorno, sabiéndonos rodeados de una exuberante magnánima fauna y flora salvajes que hacen del continente suramericano un territorio diferente para el desarrollo de divinidades y pasiones.

Supongo que para un gobda, un limache, un colibrí, un buitrón o uno que nunca, Vera cruz era inspiración suficiente para transformarse energéticamente en lo que fuera necesario para la defensa de su territorio. A través de la pluma de Maria Alzira un ornitorrinco o un jaguar se vuelven niños santificados.

El libro souvenir de Maria Alzira, revela en mucho del pasado, también algo de la post modernidad gringa en aspectos técnicos comunicativos, más su mano del artesano que hace la magia combinatoria.

Tuve la oportunidad de leer hace algunos meses La Orden Secreta de los Ornitorrincos, texto que Maria Alzira ha publicado en el Perú con Borrador Editores y no pude evitar encontrar paralelos y ciertos aspectos de escritura creativa moderna, originada no sé donde, pero que desde hace un poco más de una década viene siendo el laboratorio de intelectuales latinoamericanos con un touch muy especial al que yo le denominé el «Bellatin Touch», porque Bellatin fue uno de los precursores de esa ars comunicativa, lúdica y triunfante muy bien coordinada en sus textos. No sé si él es el culpable, pero en varias de sus novelas lo encuentro casi como una marca registrada. Y quizás estoy ideologizada con esta idea porque sé que Maria Alzira ha tenido una experiencia pedagógica de escritura creativa en la misma escuela.

Leyendo Novela suvenir no pude evitar asociar expresiones de La Orden Secreta de los Ornitorrincos, confirmando que hay toda una corriente que reúne en un costoso y lujoso resumen personal muchos mitos, pop art, periodismo, novela corta, poesía, crónica salvaje y hasta fotografía en este nuevo esquema de producción que se vuele casi una experiencia palpable, donde imagen y palabra provocan un sentir en movimiento que pretende acercarse a lo cinematográfico, porque la transmisión del texto se visualiza con las imágenes también dadas por el autor.

Sobre la verdadera existencia de las niñas santas, el origen de Veracruz y las convinience stores, no me queda ninguna duda después de leer el texto. Me gustó mucho esta construcción mezclada con las necesidades estéticas de Maria Alzira, por ejemplo ese verso que habla del rock metal y dice que los gobdas están hechos de guiones sencillos y rock metal. Ella agrega dulcemente… también yo lo creo. Me fascinó esa intervención.

2. Sobre Maria Alzira… Ser brasilera en el mundo hispano.

Antes de conocer el Brasil, preguntaba a amigos que ya vivían o estudiaban allá o que venían de vacaciones, ¿es tan santificado el fútbol?, ¿qué tal las playas, los garotos y garotas? Siempre muy hambrienta de escuchar que me contaran los que ya disfrutaban una experiencia en ése país, ya sea de índole turístico o académico. Pero nunca con muchas ganas de desbaratar el armatoste de prejuicios clichés carnavalescos y novelas brasileras.

Mi larga estadía en Macao siempre me hizo respetar y admirar al Portugal desde su intención descubridora y colonizadora de nuevos mundos, mucho más que a España. Portugal para mí era el modelo de una corona que se vuelve súbdita para elevar su creación. El padre que se hace hijo con todas sus letras y sus puntos.

Entonces se me ocurría que teniendo el Brasil ya el magnánimo sello de Portugal, que fuera el único imperio que le puso a su colonia un nombre tan poético como Colonia Bella de la república portuguesa, y que en algún momento junto al Algarve formaran un reino unido con características muy sui géneris. No dudaba que desde su constitución generativa el portugués de Brasil, debía ser un territorio vasto como su mapa, real maravilloso, en constante construcción, estrafalario y condecorado por los dioses para ocupar un lugar especial en el desarrollo espiritual, técnico y artístico de la humanidad.

Pero nada fue razón suficiente para sentirme atraída por el gigante verde amarillo. Me invitaron al Brasil para curarme del mal de amores no correspondidos. Gracias a un amigo, tuve la suerte de pasar unas semanas impresionantes e inolvidables desde el Chui, frontera con el Uruguay hasta Rio de Janeiro.

Viniendo Maria Alzira de un mundo así, mundo único, armonioso, donde hasta la violencia parece un baile de máscaras, con jerarquías propias, envuelto en belleza, cadencias, eternidades inigualables, supongo que todo el resto de Suramérica hispana se vuelve una cosa para un brasilero, esa cosa necesita ser limitada, exaltada, descrita, especificada, moldeada, hasta que desde las manos y ojos brasileros, salga un objeto perceptible, que pueda ser llevado de vuelta a casa.

Creo que ningún otro hispano americano hubiera podido hacer de una ciudad una experiencia material, musical, sensual y comunicativa. Creo que El consejo de la gran celebración que dio e encargo a Maria Alzira, sabía a quién le estaba pidiendo tamaña tarea.

Sólo una brasilera ha podido construir Novela suvenir y regalar un Veracruz al mundo desde esa elucubración casi bruñida de la historia, modernidad y simbología de una ciudad que se va creando desde las neuronas de Maria Alzira para mostrarse como un proceso transformador.

Desde La Orden Secreta de los Ornitorrincos, Maria Alzira da unos pasos casi de baile de salón, entre humo y nubes, de percepciones, mass media, música, situaciones, relatos, un poquinho de biografía personal y ligereza, hasta obtener el maquillaje buscado.

Ambos libros son un viaje instantáneo al universo que ella describe. Se me ocurre que debe ser una especie de acertada religiosidad brasilera mezclada en un abrazo fraternal a Amerindia hispana, lo que le permite descubrir una otredad singular desde su formación en lengua portuguesa.

3. Una lectura esquiva

No se buscan intencionalmente espejos… ellos aparecen y en ése espacio singular donde texto y lector se vuelven uno, suceden cosas inexplicables. En Novela suvenir uno se vuelve actriz maquillada por la lectura o niña santa. En el peor de los casos buscará un guitarrista manco para que le haga el amor.

Un ojo mira un caleidoscopio casi con adicción para ir nombrando las formaciones distintas de las formas, cuando se van formando figuras increíbles y nunca iguales. Cuando niña, he tenido caleidoscopios de diferentes tamaños, iba nombrando a la flor, la estrella, la estrella de china, la estrella de Chepén, la rosa náutica, la isla con Robinson, la isla sin Robinson, etc.

En este relato he sentido que cada fragmento me iba dando una forma irreconocible, aunque el subconsciente o paralelo interpretativo iban formando una suerte de escalera que me iba elevando hacia una altura salvífica. Me parecía que alguien quería rehacerme el rostro. En todos los países amerindios, incluido el Brasil hay niños santificados, alguna foto del libro me hizo recordar a Sarita Colonia u otros personajes argentinos. Pienso que los suramericanos tenemos una gran necesidad de sobredosis de inocencia por la misma dureza de la vida que nos obliga a ser adultos y a volvernos asesinos en nombre de la pureza.

En ése juego visual interpretativo, otros factores placenteros y también recuerdos vinieron a mi mente. En cada re lectura, iba reconociendo algún paraje de Méjico, a algún mejicano, a mi misma en diferentes instancias, como una epifanía sicológica que empieza a develar misterios innombrables. Pero no excluye que cada lector tenga una experiencia individual y transformadora. En todo este proceso sufrí una conmoción humorística por primera vez en muchos años, pues el tema de Méjico, mitología niños, no era una combinación muy estética y menos agradable.

Que grande como dicen en Argentina, la capacidad de Maria Alzira para desatar nudos infrahumanos de grupos étnicos encontrados, como ha sido el proceso de lenta homogenización en Suramérica, después de guerras sangrientas, entre colonizadores, colonizados, vecinos y antivecinos.

Otro plus ultra fue encontrar algo tan personal como que Maria Alzira escribe Novela souvenir a través de un texto encontrado en una lap top robada. Me fui del Perú en el 2003, achacándole a Lima ser una ciudad insegura donde me robaron una lap top con una novela fragmentada sobre mis casi diez años fuera del Perú, de la que no tenía copia y no había forma de recuperar. Dicen que el universo entrega con creces lo que uno da, y que los robos no son otra cosa que liberarnos de lo que no sobra. Durante diez años me dediqué a juntar información ciertamente disuelta, pero con un matiz de excesiva tristeza y hasta amargura. Creo que si yo misma hubiera trabajado los textos, hubiera intentado suicidarme seguramente con éxito. Perder la lap top fue una forma de liberarme de ese material… Ahora fuera de esoterismos baratos y autoayuda de salón de belleza provinciano para superar pérdidas, quiero creer que Novela suvenir está escrita en parte con ése material. Así se cierra el círculo perfecto.

Maria Alzira me ha proporcionado un momento oportuno con una distancia crítica saludable para que pueda volver a sentirme parte de la leyenda de los escritores o artistas que buscan formas de expresión, en alas de colibrí y en otras latitudes. Se me ocurre que después de la lectura, nacerá un híbrido de Gobda, con tatuaje de ornitorrinco, alumna de algún escritor argentino que empezará a diseñar mapas con baterías que al apretar el switch, se escuché hard rock local, ofrezca tragos gratis en alguna Cantina y una sesión gratuita de make up para seguir promoviendo la escritura y salir en alguno foto famosa que le permita ir a un Carnaval brasilero.

Muchas gracias.

«Novela suvenir» de Maria Alzira Brum se presentará en la 15a FIL de Lima

El martes 3 de agosto de 2010, a las 7 p.m., en la Sala Blanca Varela de la FIL de Lima, se presentará el libro Novela suvenir de Maria Alzira Brum Lemos. Con esta obra, que será comentada por los escritores Alexis Iparraguirre y Julia Wong, el sello literario Punto de Narrativa, dirigido por Aldo Ocaña Correa y José Donayre Hoefken, empieza por todo lo alto sus actividades editoriales.

Novela suvenir es, en principio, el extraordinario resultado del pleno ejercicio de una imaginación dúctil e inteligente. En este libro, que entremezcla diversas historias en función de una verdad estética que se recicla de una imagen a otra, Maria Alzira Brum Lemos continúa la exploración iniciada en La Orden Secreta de los Ornitorrincos, es decir, una aventura verbal que comienza con un viaje y que desencadena posteriormente una narración que, de por sí imbricada, se nutre tanto de reflexiones históricas y científicas como de las obsesiones más extremas que se derivan del cosmopolitismo y consumismo.

Escrita originalmente en español —la lengua literaria que le permitió a la autora descubrir en su adolescencia las obras de Cortázar y Borges—, Novela suvenir es una manera muy particular de convertir el recuerdo material de un lugar en un objeto capaz de transformar la naturaleza y memoria del individuo, con el poder encantador que pocas veces la novela deja mostrar más allá de su ámbito clásico o su condena de muerte.

Maria Alzira Brum Lemos (São Paulo) es escritora, traductora, y promotora de actividades artísticas y literarias. Es doctora en Comunicación y Semiótica por la Pontificia Universidad Católica de São Paulo. Ha publicado, entre otros, la novela A Ordem Secreta dos Ornitorrincos (2009), el ensayo O doutor e o jagunço (2000) y la biografía Aleijadinho: homem barroco, artista brasileiro (2008). Ha participado en varias antologías de Brasil y el extranjero, y publicado artículos y ficción en revistas electrónicas e impresas, entre otras, Big Sur y def. ghi (Argentina),Triplov (Portugal), La Tempestad (México) y Carátula (Nicaragua). Vive entre Brasil y otros países de América Latina.

La escritora llegará a Lima, invitada por la Embajada de Brasil en el Perú, para presentar Novela suvenir —obra literaria escrita con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, por medio del Programa de Residencias Artísticas para Creadores de Iberoamérica en México 2009— y llevar a cabo otras actividades literarias organizadas por la Cámara Peruana del Libro en la FIL de Lima 2010.

Entrevista en El Peruano

El canon en El Dominical de El Comercio

Foto de la presentación en la 15a FIL de Lima

Comentario de Alexis Iparraguirre

Comentario de Julia Wong


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